Biografía

El humano detrás de la marca personal de Sylvia

“Cada 9 de julio, por mi cumpleaños, mi mamá necesita contar a quien esté en el comedor de la casa que yo fui un bebé raro: “Sylvia nació con los ojos abiertos, bien abiertos, como si quisiera aprenderse todo lo que estaba viendo”. Y seguramente sí porque una de las primeras cosas que recuerdo de mí es mi curiosidad por la gente.

Con los años fui juntando el valor para convertirme en una curiosa profesional. Me he pasado la vida investigando sobre las cosas que me dan vueltas en la cabeza desde que tenía unos 17 años: cómo pensamos; dónde sentimos; por qué a veces nos ocurre que pensamos una cosa y decimos o hacemos otra; qué hace que nos gusten las cosas que nos gustan; en qué se parecen las personas a las que les va bien en la vida…

En este momento de la búsqueda la respuesta que sigue apareciéndome con mayor claridad para esas preguntas es que la gente verdaderamente exitosa reúne dos condiciones esenciales: Felicidad y Marca Personal. La fórmula del coctel es así de sencilla; así de desafiante. Y de eso es que hablo en mis conferencias.

Naturalmente no siempre he trabajado en lo mismo que hago ahora: el primer sueño que cumplí en mi camino profesional fue el de graduarme como abogada y años más tarde como magíster en Derecho Administrativo. Ese capítulo fue en verdad apasionante: estudié el comportamiento humano a través del lente de la justicia, del bien común, de la ética y de los contratos.

Al tiempo con lo mucho que me gustaba mi profesión anterior (y aquí viene una confesión) tengo que admitir que lo que hacía cuando me distraía y no escribía los documentos legales por los que me pagaban, era investigar sobre Programación Neurolingüística -PNL, moda e imagen, felicidad, comunicación, neurociencias: justo los temas con los que trabajo ahora. En resumen mi historia es la de alguien que por su carácter se graduó de abogado pero que por su pasión se convirtió en coach.

Para terminar me parece importante contar que nací en 1984 en Bucaramanga y que desde 1997 vivo en Bogotá, Colombia. Nací en una familia de abogados y tengo un hermano menor, Orlando José, quien junto con Leoncio, nuestro gato, es la sensación de mi cuenta de Instagram. Me paso las horas leyendo. Voy al cine y viajo siempre que puedo. Bailo y cocino mal pero ambas cosas me divierten muchísimo. Como de todo. Medito diariamente y a veces abrazo árboles. Ahora mismo estoy trabajando en el proyecto de escribir mi primer libro sobre Felicidad. El segundo será sobre Marca Personal. Me dan miedo los bichos y las culebras. Y aunque lo mío es la felicidad, soy malgeniada; a veces siento celos; antes de salir al escenario siento nervios y también tengo días muy tristes, como cualquiera”.