Sentir “pasión” fue la fase de calentamiento: ¡lo que sigue es el amor!

Tanto en el mercadeo como en las relaciones interpersonales se me figura cada vez más y más cierto que la pasión es un arma de doble filo. Si no, preguntemos a un vendedor exitoso y a un hombre que haya pretendido sin éxito a una mujer en dónde estuvo la razón de su victoria o de su fracaso. Dos caras de la misma moneda: la pasión es una forma de energía que atrae o que repele irreversiblemente a alguien que esté a punto de tomar una decisión.

Con esa advertencia (que la pasión es un arma de doble filo) inicio el quinto punto de mis conferencias sobre Personal Branding para llamar la atención sobre ese atributo que en esta época parece indispensable pero que en la vida real está causando más desaires que conquistas.

En efecto, si nos mostramosexcesivamenteapasionados en relación con algo, inmediatamente vamos a prender todas las alarmas psicológicas de cualquier persona normal porque va a pensar que si lo que tenemos para ofrecer fuera tan bueno como lo queremos presentar, no ameritaría que nos rasgáramos las vestiduras tratando de conseguir un “Sí” del potencial comprador o de la posible pareja. El buen persuasor puede esperar porque sabe que no se trata de conseguir una respuesta afirmativa a toda costa. El buen persuasor le apuesta a un “Sí” que se sienta natural en quien lo pronuncia. Y por “persuasor” podemos entender director de marketing, gerente de ventas, líder político,profesional en busca de un ascenso, etc. En general, persuasor es cualquier humano que se vea en la necesidad de conseguir luz verde para salirse con la suya (en el buen sentido de la expresión –espero).

Al tiempo con estas cosas que pienso sobre la pasión, en la mañana del 16 de noviembre de 2015 puse un post en mi página de Facebook que decía:


La felicidad que te da hacer “Lo que se supone que tienes que hacer” NO va a durar en el tiempo.
Realismo + convicción + pasión = Felicidad
Minutos después mi amigo Jorge Fernández (@denochejorge, a quien conocí cuando tuve el honor de tenerlo como estudiante en mi seminario de Marca Personal en la Universidad Javeriana de Bogotá), dejó el siguiente comentario a mi publicación:

Jorge Fernández: Estimadísima Sylvia, en lo personal la palabra “pasión” me disgusta. Las pasiones inician de buenas y amorosas intenciones pero terminan en tragedias y radicalismos. Me encanta la palabra “amor”, porque proyecta lo mejor de nosotros y mueve corazones. Me interesa muchísimo saber qué opinas”.
La reflexión me gustó tanto que dio origen a este artículo: pienso que Jorge tiene toda la razón. El amor como motor de cualquier estrategia tiene la gracia de no regirse por las leyes biológicas que rigen los impulsos. Cuando amamos un proyecto y cuando nos apasionamos por éste, somos bien distintos.

Con todo y que me encanta sentir pasión por algo (tanto, que cuando dejo de sentirla procuro visitar un lugar nuevo, hablar con gente distinta, involucrarme en proyectos ajenos a los míos, meterme en algún lío: lo que sea con tal de sentir esa chispita), aunque eso es así, mi voto en esta ocasión es por el amor: para que una Marca Personal pueda dejar un legado valioso necesita estar animada por algo mucho más profundo que unas ganas incontrolables. Necesita estar motivada por… el amor, por ejemplo.

Pensando en estas cuestiones encontré cuatro diferencias entre los dos sentimientos como fuentes de motivación (y tengo la sensación de que estas conclusiones pueden tener un valor importante a la hora de reformular la estrategia de mercadeo personal o de la empresa en el sentido de decidir qué emoción vamos a suscitar en nuestra audiencia. Vamos a ver si sí tienen alguna significación o no):

– Cuarta diferencia: la pasión suele ser muy vulnerable. Si la respuesta que obtiene el apasionado no es exactamente la que buscaba (si no le aprueban el proyecto; si no le compran el producto), pierde el interés. Deja de invertir. No vuelve a llamar. El amor por la idea que queremos llevar a cabo, en cambio, nos hace persistentes.

– Tercera diferencia: la pasión nos lleva a oír poco y a hablar mucho. Error terrible en materia de Personal Branding. El amor al proyecto, por otra parte, hace que nos preguntemos una y otra vez “Cómo puedo satisfacer mejor la necesidad de esta persona o de esta empresa; cómo puedo asegurarme de entenderle mejor”.

– Segunda diferencia: la pasión nos vuelve obsesivos. Animados por la pasión corremos el riesgo de administrarnos mal, de saturar a quien hubiéramos querido convencer. El amor, por su parte, nos da la fuerza para asumir con serenidad resultados que se sienten como pequeñas derrotas en pos de una meta más valiosa.

– Primera diferencia: la pasión exige. El amor ofrece. (Punto).

En resumen: sin pasiones que nos seduzcan la vida sería muy fatigosa. Los días pasarían en el sopor de una dinámica plana, predecible y corrosiva. Pero es también muy cierto que si actuamos animados sólo por la pasión, nuestra Marca Personal se disolverá porque ante cada “No” daremos un bandazo: cazaremos un pleito o nos sentiremos abatidos.

Por otro lado, si la motivación fundamental está en el amor (en el sentido más elemental de lo que es sentir amor hacia algo –no nos pongamos más cursis de la cuenta, por favor), tomaremos decisiones más reposadas; veremos los fracasos como algo que también nos podía pasar y en la mayoría de las ocasiones nos aseguraremos de dar lo mejor de nosotros mismos.

Empresarios: ¿van a contratar a personas apasionadas por o enamoradas de (…)?

Emprendedores: cuando amanezcamos sin fuerzas o sin ganas de seguir intentándolo, qué nos va a sacar de la cama, ¿la pasión o el amor por nuestro proyecto?

De acuerdo con todo esto, la receta original queda felizmente modificada:

Realismo + Convicción + Amor (gracias, Jorge) = ¡Felicidad!

Por: Sylvia Ramírez Rueda
Consultora empresarial en Felicidad y Personal Branding
Speaker | Coach Ejecutivo | Coach Personal
Facebook: Sylvia Ramírez Coaching e Imagen
Twitter: @SylviaRcoaching
Instagram: @SylviaRcoaching
www.sylviaramirez.com.co

 

Una historia para reflexionar: La visita de tu vida

Llega un momento de la vida en que por fin (¡por fin!) podemos visualizar con claridad qué queremos hacer, qué lugares queremos visitar, cómo nos gustaría vernos, qué nos gustaría aprender, en qué lugar nos gustaría vivir… Y no obstante haber hecho ya lo más difícil, que era visualizar con claridad la meta, nos frenamos al pensar en lo que tendríamos que hacer para lograrla: cuánto dinero sería necesario invertir o cuánto tendré que madrugar cada mañana, por ejemplo.

Definitivamente la Felicidad tiene un precio y éste es la determinación. Revisando mi libreta de apuntes esta mañana, antes de iniciar la primera sesión de coaching del día, encontré este cuento corto de Jorge Bucay que habla precisamente sobre la importancia que tiene estar dispuestos a invertir en nuestro bienestar (comer mejor; procurarnos un espacio físico agradable; aprender cosas distintas a las de nuestra profesión) y no estoy hablando sólo de dinero: por supuesto me refiero con igual énfasis a la necesidad de concedernos el tiempo para disfrutar de cada experiencia. Esta es la historia:

La visita de tu vida

Había una vez un hombre que estaba haciendo una gira turística por Europa. Al llegar al Reino Unido, compró una guía de los castillos de las islas. El más llamativo era el que se presentaba como “La visita de tu vida”.

Intrigado por la propuesta, el hombre llamó desde su hotel esa misma tarde y acordó un horario de visita. El turista llegó al castillo diez minutos más tarde de la hora pactada. Se presentó ante un hombre con falda de cuadros que lo esperaba y que le dio la bienvenida. Le explicó un poco de la historia del castillo y le mencionó algunas cosas sobre las que debía prestar especial atención durante la visita: las piezas de arte, la decoración del techo, los detalles de las columnas… Dicho esto, le dio una cuchara y le pidió que la sostuviera.

Nosotros no cobramos un derecho de visita. Cada visitante lleva una cuchara como ésta llena hasta el borde de arena fina. Aquí  caben exactamente 100 gramos. Después de recorrer el castillo pesamos la arena que ha quedado en la cuchara y le cobramos una libra por cada gramo que haya perdido -explicó.

– ¿Y si no pierdo ni un gramo?

Ah, mi querido señor, entonces su visita al castillo será gratuita.

Entre divertido y sorprendido, el hombre comenzó su viaje. Confiando en su pulso, subió las escaleras muy despacio y con la vista fija en la cuchara. Prefirió no entrar a la sala de armaduras porque le pareció que el viento haría volar la arena. Al pasar junto al salón que exhibía las máquinas de guerra, debajo de la escalera, se dio cuenta de que para verlas con detenimiento era necesario inclinarse forzadamente sosteniéndose de la barandilla, lo que implicaba la certeza de derramar algo del contenido de su cuchara, así que las miró desde lejos. Otro tanto le pasó con la escalera que conducía a las mazmorras. Por el pasillo de regreso al punto de partida, caminó contento hacia el hombre de la falda escocesa, que lo aguardaba con una balanza. Vació el contenido de su cuchara y esperó el dictamen.

Asombroso, ha perdido menos de medio gramo: lo felicito, esta visita le ha salido gratis. ¿Ha disfrutado de la visita?

El turista dudó pero decidió ser sincero:

– La verdad es que no mucho. Estaba tan ocupado tratando de cuidar de la arena que no tuve oportunidad de mirar el castillo.

¡Qué barbaridad! Mire, haré una excepción. Le voy a llenar otra vez la cuchara pero ahora olvídese de cuánto derrama, faltan doce minutos para que llegue el próximo visitante. Vaya y regrese antes de que él llegue.

El hombre  tomó la cuchara y corrió hacia el altillo: al llegar allí dio una mirada rápida a los que había y bajo más que corriendo a las mazmorras llenando las escaleras de arena. Al inclinarse para pasar un pasaje se le cayó la cuchara y derramó todo el contenido. Corrió hasta el hombre de la entrada, a quien le entregó la cuchara vacía.

Bueno, esta vez sin arena, pero no se preocupe, tenemos un trato. ¿Disfrutó la visita?

Otra vez el visitante dudó unos segundos:

– La verdad es que no- contestó al fin-. Estuve tan ocupado en llegar antes que el otro, que perdí toda la arena y no disfruté nada.

El hombre de la falda le dijo:

Hay quienes recorren el castillo de su vida tratando de que no les cuesta nada, y no lo pueden disfrutar. Hay otros tan apresurados en llegar pronto, que lo pierden todo sin disfrutarlo. Unos pocos aprenden esta lección y se toman su tiempo para cada recorrido. Descubren y disfrutan cada rincón, cada paso. Saben que no será gratuito, pero entienden que los costes de vivir valen la pena.

Jorge Bucay

“El éxito sostenible”: Sylvia Ramírez habla en Caracol Radio

Tuve el gran gusto de estar conversando con Frank Solano y los amigos de La Ventana de Caracol Radio sobre cómo mantenernos “en la cresta de la ola”: cuál es nuestra idea de éxito, qué debemos hacer para mantenernos arriba, cómo gestionar nuestras habilidades… De eso y más estuvimos conversando en la emisión del 19 de octubre de 2015. El audio está disponible en este enlace: Sylvia Ramírez en Caracol Radio – Éxito Sostenible – Audio

Visionariaz: la serie de TV especializada en emprendimiento. Presenta: Sylvia Ramírez

En este capítulo de Visionariaz nos hicimos las preguntas centrales antes de decidir asociarnos o no como emprendedores. Tenemos, igualmente, dos invitadas maravillosas que nos compartieron sus interesantísimas historias de vida y cerramos con tres movidas estratégicas para el emprendedor exitoso. Imperdible. La cita es cada jueves a las 5:00 p.m. en el Canal Uno (Colombia) o vía streaming a través de la página www.canaluno.com. Puedes ver esta emisión de Visionariaz haciendo click en este enlace: Sylvia Ramírez en Visionariaz – Capítulo No.5

“Visionariaz: un mundo de emprendedoras e innovadoras” – Sylvia Ramírez presenta esta nueva serie de TV

“Visionariaz” es una serie de televisión específicamente dedicada a los temas que más nos interesan a los emprendedores. Cada jueves a las 05:00 p.m. en el Canal Uno (Colombia o vía streaming en tiempo real a través dewww.canaluno.com) tenemos una cita para hablar de historias de vida inspiradoras, herramientas tecnológicas útiles para el emprendimiento y, por supuesto, mis reflexiones semanales de Felicidad & Marca Personal. Los invito a ver el capítulo inaugural, disponible en este link: Sylvia Ramírez presenta Visionariaz – Capítulo No.1

Herramientas de inteligencia emocional frente a la envidia: Sylvia Ramírez en En las Mañanas con Uno

En esta ocasión estuve conversando con Hernán Orjuela y Mónica Molano sobre un sentimiento definitivo tanto a nivel personal como profesional: la envidia. Cómo reconocerla, cómo se gesta en nosotros y, sobre todo, cómo asumirla. La entrevista está disponible haciendo click aquí: Sylvia Ramírez – Inteligencia Emocional frente a la envidia

Marca Personal de Abogado: Sylvia Ramírez en Ámbito Jurídico

Cada año la revista Ámbito Jurídico hace una edición especial dedicada al análisis de las firmas de abogados más exitosas de Colombia de la mano de Chambers & Partners. En mi doble condición de abogada y coach, la emoción que sentí cuando me invitaron a escribir un artículo con herramientas de Personal Branding para Abogados, no se puede describir con palabras…

¡Los invito a leer esta edición de la revista (Ed. No.6, septiembre de 2015) porque todos sus contenidos están interesantísimos y la edición impresa es bellísima!

Mi artículo en particular se llama “Personal Branding para abogados: tener una gran marca personal es lo que realmente marca la diferencia” y es este:

Uno de los encantos de haber elegido la profesión de abogado es que el tiempo juega a nuestro favor: en el mundo de los conceptos, de los litigios y de la asesoría preventiva, cada año de experiencia suele ser un factor de consolidación y de afilamiento del instinto y no de vetustez. Pero, aunque esto, en principio, es así, es igualmente cierto que si el abogado se atiene a la dinámica que conoce y no se ocupa de entender los intereses (siempre cambiantes, cada vez más sofisticados) de los consumidores de servicios legales, en poco tiempo terminará refundido entre los muchos profesionales que se ven en la necesidad de competir con los colegas por el valor de sus honorarios como único elemento diferenciador.

Ahora bien, el hecho de que un artículo sobre Personal Branding para abogados haya llamado su atención ya es una señal de que ese –seguramente- no será su caso. La cuestión importante a partir de este momento es saber qué es lo que hay que hacer para influir anticipadamente en su reputación o, en otras palabras, para hacer que la gente se acuerde de usted por las razones adecuadas. Para lograrlo le invito a tomar en cuenta las siguientes pautas, que los años me han demostrado son las más exitosas para conseguir que su nombre sea sinónimo de confianza, experiencia y seriedad. De eso se trata todo este asunto de la Marca Personal.

Cómo construir su marca y ponerla a funcionar

La primera pregunta que hay que formularse en aras de obtener el prestigio que posiciona a unos nombres por encima de otros en el ámbito de los servicios es “¿Qué problema soluciono?”. En efecto, la tendencia creciente es a especializarse en un área concreta del Derecho, de modo que ya no basta con presentarse y contar que se es “Abogado”. La clave ahora está en lograr volverse relevante en la memoria de su interlocutor desde el primer contacto, dejando claro no sólo cuál es el campo de su especialidad sino, en específico, qué clase de problemas soluciona usted… como sólo usted podría hacerlo.

El siguiente paso para configurar su Marca Personal requiere hacer un ejercicio humilde y a la vez minucioso de observación: fíjese en lo que está haciendo la competencia. Analice cuál es su estrategia. Cómo consigue sus clientes. Qué hace que le parezca que ese abogado es exitoso.

Como es natural, esta no es (no puede ser) una invitación a copiar indiscriminadamente el estilo de los ganadores, dado que sólo las personas auténticas nos inspiran respeto. Al contrario, la intención de este ejercicio de observación es que usted desarrolle su propia estrategia de marca pero que a la vez ahorre tiempo: si logra entender de antemano cuáles son las reglas del juego, tendrá más posibilidades de ganar. Y lo cierto es que hay que comenzar por comportarse como lo hacen los abogados ganadores. Es para eso que hay que estudiar lo que hace la competencia.

En tercer lugar es imprescindible hacer un análisis interior con tanta sinceridad como le resulte posible. Cuando haya contestado a la pregunta de qué problema soluciona y qué están haciendo los otros abogados exitosos, habrá llegado el momento de determinar con seriedad (y no pensando con el deseo) cuáles son sus verdaderas fortalezas, en el sentido de precisar en qué es espontáneamente bueno ahora mismo.

Este examen interior se surte en dos pasos: primero, conocer sus fortalezas y enumerarlas. Esto es importante pero a continuación es igual de trascendental que se detenga en el análisis de cuáles son las debilidades de su Marca Personal. En relación con éstas (las debilidades), el estudio que haga será realmente provechoso si: (i) se compromete consigo mismo a mejorar en todo cuanto pueda (avanzar en su educación de posgrado; aprender un segundo idioma; familiarizarse con ciertas herramientas tecnológicas, por ejemplo) y (ii) si se resuelve a aceptar las cosas que definitivamente no puede cambiar. Hay que tener en cuenta que en lo que se relacione con su imagen profesional ningún detalle puede ser dejado al azar; ni siquiera los defectos.

La reputación y el posicionamiento de su Marca Personal

Por otro lado, y para asegurarse de que el trabajo de configuración de su marca va por buen camino, recuerde dos cosas: tener una Marca Personal no es equivalente a hacerse famoso y por ningún motivo subestime el poder del “voz a voz” como estrategia publicitaria. Vamos por partes:

El móvil que anime su táctica de Marca Personal no debe pretender hacer de usted una persona necesariamente famosa, en el sentido comercial del término, sino que debe estar encaminado a permitirle proyectarse como un profesional que (i) sabe lo que está haciendo; (ii) que tiene un catálogo claro de principios éticos y (iii) que no se permitiría nunca improvisar con el caso del cliente. Esa sí es una gran marca.

Y lo interesante de las buenas marcas es que a menudo se dan a conocer por el solo efecto de su reputación: aunque indudablemente conviene contratar algunas campañas publicitarias y tener una página web con buenos contenidos y fotografías halagadoras, lo cierto es que el verdadero poder que influye sobre el proceso de toma de decisión de un potencial cliente a la hora de preferir contratar a un abogado en particular está en las referencias que reciba de otros seres humanos. De ahí que el aspecto que en materia de marketing personal usted debe cuidar con más esmero sea la clase información suya que circula por la vía más elemental de la publicidad: el voz a voz.

Dicho en otras palabras, antes que empeñarse en lograr la atención de la prensa o de los medios de comunicación, invierta tiempo en saber, en mejorar y, en lo posible, en influenciar sobre su reputación en los estrados judiciales, en la academia, entre sus clientes, en el club, entre su grupo de amigos y, cómo no, al interior de su familia.

Lo esencial para hacerse a un buen lugar entre sus colegas es la coherencia, para lo cual le propongo lo siguiente: de seguro habrá notado que las personas más coherentes suelen ser aquellas que tienen clara cuál es su misión (parece una obviedad pero no lo es tanto: ¿podría contestar –con contundencia- a la pregunta de por qué ha decidido dedicar su vida al ejercicio de la profesión de abogado?) y a continuación establezca su visión (haga el ensayo de imaginar cómo le gustaría que fuera su vida el término de cinco años). Asegúrse de que su misión y su visión estén impresas en sus acciones. Ser coherente le garantizará el mejor posicionamiento posible a largo plazo.

Las firmas de abogados y la Marca Personal de sus integrantes

Los bufetes legales se crean, en condiciones normales, con el fin de robustecer el nombre de cada abogado con la experiencia y el perfil de los demás socios. Y, ciertamente, es así como se logran los contratos más importantes… pero obtener el contrato es sólo el principio. El genuino poder de diferenciación entre su firma y otra estará (en grandísima medida) en la experiencia que el cliente tenga con su despacho.

Sabemos bien que la cotidianidad de las oficinas de abogados gira en torno de los asociados, senior y junior; por consiguiente, preocuparse por que éstos tengan una Marca Personal que no sólo inspire confianza (en un grado tan equivalente como se pueda a la que despiertan los socios) sino fomentar que, además, todos los miembros de su equipo de trabajo se comporten y se comuniquen de manera que en cada interacción reiteren los valores de la firma, no es un asunto menor.

Por ser esto así, aunque la hora de decidirse a ofrecer un seminario de Personal Branding a los abogados asociados, los socios se pregunten frecuentemente “¿Estaremos promoviendo nuestra propia competencia a futuro?” (frente a lo cual mi respuesta es “posiblemente sí”), la cuestión importante a largo plazo es, en realidad, otra: “¿Qué tan costoso le está resultando a la reputación de la firma tener un equipo de abogados normales cuando las demás se están esmerando en tener abogados extraordinarios?”. Es así de sencillo: cuando hay bastantes personas muy buenas haciendo lo mismo, la movida más estratégica de su despacho será desarrollar el talento humano. De ahí que “Felicidad y Marca Personal” sea mi receta de éxito favorita.

Por: Sylvia Ramírez Rueda
Consultora empresarial en Felicidad y Personal Branding
Speaker | Coach Ejecutivo | Coach Personal
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Instagram: @SylviaRcoaching
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Sylvia Ramirez (video) – Fortalezas emocionales del emprendedor – Serie “Visionarios Colombia” (Capítulo 3)

El mundo del emprendimiento, si bien es tremendamente apasionante, resulta estar igualmente lleno de desafíos. Quienes nos hemos lanzado a apostar todos nuestros esfuerzos y nuestras energías lo sabemos. Muy bien, a propósito de los emprendedores, tengo el gusto de participar en “Visionarios Colombia”, una serie dedicada precisamente a brindar herramientas para emprendedores bajo la dirección de Hernán Orjuela en el Canal Uno. Los invito a acompañarme en mi sección, “Tips para Emprendeurs” todos los jueves a partir de las 10:30 p.m. (y no hay excusa para perdérsela: a esa hora estamos ya en la casa, sin el agite del día de oficina).

Todas las emisiones están disponibles en el canal de YouTube. A continuación les comparto el enlace del tercer capítulo. Aquí mi intervención comienza en el minuto 7:50. Si tienen algún tema en particular que les gustaría tratar, los invito a escribirme a mi correo: sylvia@sylviaramirez.com.co

Para ver este capítulo de Visionarios Colombia haz click aquí: Sylvia Ramírez – Fortalezas emocionales del emprendedor

Transmitido en el Canal Uno, Colombia, jueves 27 de agosto de 2015

Por: Sylvia Ramírez Rueda
Consultora empresarial en Felicidad y Personal Branding
Speaker | Coach Ejecutivo | Coach Personal
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www.sylviaramirez.com.co